Paraísos de arena

Madre mía que tarde se me ha hecho. Domingo ya. Bueno, aquí os dejo algo por si os apetece. Que quería desearos feliz solsticio y ya de paso estación.

Despertares mañaniles en la soledad de un lecho,
desayunos infantiles con café y tostadas calientes,
descafeinada tarde indecente,
propagando palabras y no hechos.

En los límites de la gran ciudad dormida,
con uniforme blandiendo la salida,
camino de un destino alado,
manantial que brota con el calor adecuado.

En mi sien el sabor de tus dudas,
tu sonrisa nueva desconocida,
el futuro por delante es una delicia,
con este amor de culpables sin medida.

En paraísos de arena,
un corazón que no frena, se acelera, compás de espera.

Caminos pendientes en rutas presentes,
trabajo y lucha de hombres decentes,
pan y circo los jueves y viernes,
para encontrar alivio de un alba en ciernes.

Cargando un nuevo mensaje,
reiniciando sueños, rodeado de golems,
de infinitos signos de bienestar,
de protección, de luz y de igualdad.

De fieras domadas en otro cantar,
rocas afiladas entornando el mar,
cascabeles callados rompen a llorar, el silencio que tu psyque hace bailar.

Perseverante, mente persistente,
océanos tristes grises,
navego las horas del silencio,
recostado junto a tu regazo,
tengo fuerza para seguir cantando.

Con paz y ritmo, que me incluya en tu algoritmo,
bases de crema y nueces,
fuentes que al brotar deshacen,
la muralla que anticipa la realidad que amanece.

En paraísos de arena, un corazón que no frena, se acelera, compás de espera.

Sed felices!!

Pies de cisne

Escuchar tu sonrisa ya era motivo de continuar, el olor de tu presencia despertaba la pasión que no se podía generar en tan breve tiempo. Al costado, a mi vera, siempre juntos en mar o en tierra.

Lejos nunca sin miedo, el terror nunca se llevó en este pueblo, al menos en corazones destinados a amarnos. Corramos en la arena, vestidos o descalzos, pies de cisne, negro y blanco.

Sudando de veras, aquí o allí, nunca encontramos la frontera. Tu mirada siempre dulce, envuelve mi mente TNT, seduce mi corazón sin huella, arrastra el rencor que ya no queda.

Me asombro constantemente de un crecer verde indecente, de lujos consumistas sin presente, de explotaciones sin razón, pero con motivos razonablemente aparentes, enraizados en imaginarios desgastados, por la codicia, por el miedo, por sueños encontrados, por sangre derramada, por un misterio que no existe, por múltiples verdades que no se unen.

Y anidando en este lugar templado, de tus labios he recordado, el sabor ácido del veneno que me tiene fascinado. Abrir las alas sin miedo a caer, así es como deberíamos aprender.

Mejillas saladas

Tu capa esconde el disfraz de la oscuridad que no corresponde. Espero en la ventana el calor de la manta que me ate a la tierra, como un tronco pero móvil, rígido y fiable, algo grande que me aferra.

Me encuentro en el barro y aunque no quiera renazco. Lágrimas de alegría al ver la sonrisa de una mujer bonita. Más madera y sonrisa entruncada que no muestre la valía de mi amor sin palabras.

Son lluvias claras que alisan muros de futuro y nueces, verdes campos explotando en flores lindas azules y rosas. Humo de cipreses que dan sombra a los callejones de mi barrio. Placeres degustados, deleitando los sentidos.

Mejillas saladas con el rostro de quien te ama, uñas torcidas de muescas y caladas, chinchetas del poeta encadenado a su alma. Delincuencia que no se ve de corbata y traje, que pasea a sus anchas sin compás, menudo amargue! Células arrejuntadas, enfrentadas en la discordia de la solidaridad que aflora, con zapatos color amapola.

Rastrojos de mi alma y vidas pasadas, se atienen a la nada, a burdas peleas sin razón ni corazón, es solo poder y ambición lo que el XX perpetuó, mucha sangre, también mucho dolor y las voces de algunos también proclamó.

Mas el arte de tu boca no se riñe con pandemias, blasfemias de bar que quedaron en tibias fieras, cabeza alta y puño al cielo me sale de las venas, cambiando de día y de vida a la vez, en mi cuarto no te frenas. Me recuerdas al condenas, por lo menos me entrenas, no quiero hundir tu miniego, pues el mío es un titán,que te aplasta cual vulgar incapaz.

Ahora os miro a todos y sin más preámbulo os abrazo, siempre quise saber lo que hiciera, en esta nueva era de amor y paz, de gente entera y de verdad, sin tanta bandera.

Sed felices!!

Embarcadero, Murcia, 2021